El FBI publicó ayer un anuncio de servicio público (PSA) alertando a los padres de los peligros potencialmente impuestos por los juguetes inteligentes.

El documento advierte que los juguetes conectados con micrófonos, rastreo GPS, Wi-Fi y/o conectividad bluetooth podrían dar a los criminales acceso a información privada sobre los niños y sus familias. Esto podría conducir al robo de identidad o peor:

“La exposición de esa información podría crear oportunidades para el fraude de identidad infantil. Además, el posible uso indebido de datos sensibles como la información de localización GPS, los identificadores visuales de imágenes o vídeos y los intereses conocidos para obtener la confianza de un niño podrían presentar riesgos de explotación.”

 Todo esto supone una verdadera preocupación por la seguridad d nuestros hijos, todo lo que se conecta está siendo atacado o hackeado. Se deduce que los juguetes no van a implementar mejores protecciones que los bancos u organismos gubernamentales. El FBI anima a los padres a formarse sobre este asunto:

“Las medidas de seguridad para estos juguetes pueden pasarse por alto debido a la prisa por comercializarlos y hacerlos fáciles de usar. Los consumidores deben realizar la investigación necesaria sobre estos productos para detectar cualquier problema conocido que hayan sido identificados por investigadores de seguridad o en informes de consumidores.”

 A menos que comencemos a rehusar el uso de las nuevas tecnologías y convertirnos en los padres más anticuados del barrio, nuestros hijos cada vez van a estar más conectados a través de juguetes inteligentes y nuevas herramientas de aprendizaje. Nos apasionan todo tipo de dispositivos electrónicos y que nuestros hijos tengan la oportunidad de aprender nuevas formas de comunicación y aprendizaje, pero es imprescindible que como educadores nos tomemos muy en serio el conocimiento de todos los peligros a los que nuestros hijos pueden estar expuestos, y tomar las precaucione necesarias, como comentábamos en un artículo anterior sobre supervisión y seguridad de los dispositivos inteligentes que utilizan lo más pequeños de la casa, y la investigación es la mejor herramienta para los padres.

El FBI sugiere que los padres realicen búsquedas para determinar si ha habido algún riesgo de seguridad con este tipo de productos. El PSA también dirige a los consumidores para asegurar que los dispositivos cuentan con firmware y parches actualizados. Tal vez lo más importante: los padres deben asegurarse de que están supervisando las actividades de los niños con juguetes inteligentes.

Las prácticas de seguridad de sentido común, como el uso de contraseñas fuertes y siempre apagando los dispositivos cuando no están en uso, combinadas con la investigación del consumidor, deberían permitir a los padres mitigar la mayor parte del peligro asociado con los juguetes inteligentes.