Según los rumores publicados recientemente por Bloomberg, Apple está valorando la posibilidad de eliminar el magnífico sistema de reconocimiento de huella dactilar utilizado en sus dispositivos móviles, por una nueva tecnología de reconocimiento facial en la que parece estar investigando. Esta medida marcaría un gran cambio en el sistema Touch ID implementado en todos los dispositivos Apple, desde la introducción del modelo 5S a finales de 2013.

La combinación Touch ID + botón de inicio ha sido la fuente de infinidad de rumores y especulaciones sobre al nuevo iPhone 8, cuya salida al mercado está prevista para finales del presente año 2017. Anteriormente, los rumores veían por los posibles cambios en la respuesta háptica de la pantalla del nuevo iPhone, siguiendo las líneas de lo que Samsung introdujo con el Galaxy S8 a principios de este año, algo que parecía estar respaldado por concesiones de patentes «recientemente desenterradas».

El analista de KGI Ming-Chi Kuo, que tiende a tener un buen historial con este tipo de cosas, señaló la presencia de «detección 3D para el reconocimiento facial» entre las posibles incorporaciones al nuevo teléfono de Apple, en un informe publicado en marzo. Eso, a su vez, se alinea con una serie de rumores que dicen que Apple está comprando toneladas de cámaras 3D para dispositivos, sin mencionar el hecho de que adquirió la compañía de sensores 3D PrimeSense en 2013.

Por supuesto, el interés principal de Apple en la detección 3D podría ser el tremendo auge que está sufriendo la tecnología AR (Realidad Aumentada). Tim Cook, director ejecutivo de Apple, ha sido muy optimista con esta tecnología en los últimos años, y en el WWDC Apple hizo un gran avance con su plataforma de desarrollo ARKit. Más hardware 3D en los dispositivos de la compañía, llevará sin duda a una creciente oferta/demanda de desarrollos y aplicaciones que exploten toda la potencia de esta tecnología.

Apple, seguramente intentará apuntarse un tanto importante en el décimo aniversario de su dispositivo móvil, más allá del cambio que supuso la sustitución del botón mecánico por el botón háptico. La especulación más reciente dice que la compañía está sufriendo un fuerte movimiento hacia la fabricación de dispositivos sin interruptores, botones y/o conectores, es decir, sólo pantalla.

La utilización de los sistemas de detección 3D también ayudaría a mejorar la tecnología sobre otras muchas soluciones existentes, y hemos estado escuchando que los módulos de infrarrojos parecen estar llegando a los nuevos modelos. El rumor más reciente señala que la tecnología de reconocimiento facial está en una fase muy primaria de pruebas, con lo que es posible que no sea incorporada en el próximo dispositivo y tengamos que esperar al iPhone 9. Apple se ve obligada a introducir nuevas tecnologías e innovaciones en sus nuevos dispositivos, ya que la competencia que se ejerce desde compañías como Samsung es verdaderamente agresiva, y el mercado es cada vez más competitivo, debido fundamentalmente a la democratización de tecnologías que cada vez son más baratas debido a la enorme demanda en todo tipo de sectores.

La tecnología de reconocimiento 3D sería más difícil de falsificar que la solución 2D, pero aun así, asociar una tecnología poco experimentada al sistema de pagos de la compañía podría ser un riesgo que Apple no estaría dispuesto a correr, al menos hasta que las investigaciones alcanzaran una situación de estabilidad mucho mayor. Quizá, podría tener sentido para la empresa mantener Touch ID en la próxima generación de dispositivos, y esperar a que se solventasen todos los posibles problemas de seguridad de esta nueva tecnología.

Veremos que sucede en las próximas semanas, y esperaremos una confirmación oficial de Apple sobre todos estos rumores, aunque parece más que evidente que, si no es en esta, en próximas generaciones se adoptarán tecnologías de reconocimiento 3D.